¿Eres “workaholic”?

Si eres de los que pasa más tiempo en el trabajo del horario establecido, además, llegando a casa dedicas de tu tiempo libre a realizar actividades de éste, entonces posiblemente seas un(a) workaholic. Déjame explicarte por qué.

¿”Worka… qué?

En este mundo manufacturero, que suele ser egoísta, solemos pasar en promedio 9 horas de trabajo de lunes a viernes. Y si hay tiempo extra, ya sea que asistas por voluntad o porque no tienes de otra (ésta última me representa), incluye más horas laborales a tu semana.

Solemos pasar en promedio 45 horas trabajando en nuestros empleos, y es normal sentirse exhaustos, con ganas de relajarse y de olvidarse de ello. Pero, ¿qué pasa si mi mundo gira alrededor del trabajo y sólo para el trabajo por mero gusto?

Aunque parezca difícil de entender, existen personas que no pueden permanecer sin pensar en su trabajo, y en todo lo que les queda por hacer. En que prefieren llevarse sus responsabilidades laborales a casa y dedicarse a ello en lugar de realizar alguna actividad, ya sea social o recreativa.

Hay personas que permanecen más tiempo de lo debido en sus lugares de trabajo, y que al llegar a casa, revisan los email, o realizan llamadas y mandan mensajes a lo(a)s colegas del siguiente turno para preguntar por el estatus actual del área y decirles “cómo deben hacer las cosas”.

Bueno, esto es algo a lo que hoy en día le llamaríamos ser un “workaholic”. La palabra “workaholic” es un acrónimo de origen del idioma inglés, formado por las palabras “work” que significa trabajo, y “alcoholic” que significa alcohólico, es decir, una persona con adicción al alcohol. Por lo tanto, la unión de ambas palabras, “workaholic”, hace referencia de que se trata de alguien cuya adicción es su trabajo.

Una adicción diferente

Socialmente hablando, ser una persona trabajadora no está mal visto, al contrario, se sigue considerando como algo positivo. Sin embargo, una adicción, independientemente de si sea tóxica (como el alcohol y las drogas) o no, sigue siendo un problema de salud.

¿Cómo se comporta un “workaholic”?

Aunque mi título no tenga nada que ver con el tema médico (porque soy Ingeniera química), me atrevo a decir que las personas workaholics tienen esta conducta porque se sienten obsesionadas con algo, ya sea con el control, con el dinero o ganas de adquirir éxito quedando bien con los jefes.

También, que se sientan muy solitarios y prefieren refugiarse en las actividades del trabajo, o que sientan que le dan un propósito a su vida si se dedican a trabajar sin dejar espacio en su día para su vida personal.

Todo en exceso es negativo

Por ejemplo, he tenido compañeros de trabajo en esta Industria Manufacturera que, saliendo de la jornada laboral, en sus casas abren el correo para estar enterados de lo que está pasando en el turno siguiente. O que están al pendiente del móvil hasta altas horas de la noche, contestando llamadas y mensajes relacionados a las actividades del área.

Decidir ser una persona responsable que sienta pasión por su trabajo, no es algo que tenga negatividad en la vida. Al contrario, si amas lo que haces, ningún día que vayas a trabajar será un pesar, porque disfrutas lo que haces.

Sin embargo, si sientes obsesión por saber qué es lo que está ocurriendo en el área cuando no estás cerca y estás hable y hable a tus colegas para saber cómo están procediendo las cosas. O si te vas pasado tu horario de salida porque deseas decir a los demás cómo hacer las actividades. Si pospones encuentros familiares porque prefieres atender un asunto laboral o piensas todo el día en el trabajo y todo lo que debes hacer, entonces eres una persona con adicción a su trabajo, un(a) workaholic.

Por lo tanto, un(a) workaholic:

  • Pone en primer lugar su trabajo ante todo.
  • Dedica más horas a sus actividades laborales de las establecidas en su horario oficial. Es el primero en llegar y el(la) último(a) en irse.
  • No sabe decir que no en cuanto a actividades laborales se tratan.
  • En su tiempo libre, prefiere dedicarse a seguir leyendo correos y/o escribir mensajes a colegas de la oficina sobre algún pendiente.
  • De tanto tiempo que decide dedicarle a su trabajo, un(a) workaholic puede sufrir estrés debido a la alta demanda autoimpuesta.
  • Se distrae viendo los pendientes laborales, en lugar de tener planes personales.
  • Un(a) workaholic se la pasa hablando sólo de su trabajo.
Photo by 400tmax

¿Es una enfermedad?

Hasta el día en que se publica este artículo, ser workaholic no es considerado estar enfermo. Pero sí está considerado como un comportamiento al que se le puede dar soluciones sencillas para mantener cuerpo y mente ocupados en actividades diferentes a lo laboral.

Por salud, siempre es bueno mantener un equilibrio entre la vida laboral, la personal, la familiar y la social. Dedicarse exclusivamente a un solo tipo de vida, no nos trae balance emocional. Podemos sentirnos afectados de manera que nos haga estresarnos. Y recuerda, el estrés es de esas emociones que resentimos en el cuerpo y nos provoca enfermedades, como ansiedad, problemas digestivos, acné, entre otras (para más información de la salud relacionada a los problemas generados por el estrés, da click aquí).

¿Qué se puede hacer para dejar de ser o evitar ser un(a) “workaholic”?

Dejar de sentir obsesión por el trabajo no es algo sencillo que de la noche a la mañana va a lograrse. Sin embargo, sí es posible trabajar (irónicamente) en ello.

Es más, si puedes pedir el apoyo de familiares y amigos, es mucho mejor. Porque te ayudarán a que no postergues el seguimiento de tu salud. Entre las cosas que puedes hacer está lo siguiente:

Busca ayuda profesional

Muchos tienen tabúes con respecto al gran apoyo que un experto en la psicología humana puede brindar como ayuda, porque siempre se han relacionado a los psicólogos como “doctores para locos”.

Y nada está más lejos de la realidad que esos complejos del siglo pasado. Verás, las enfermedades mentales están infravaloradas por gran parte de la población mundial, porque simplemente no las tomamos en serio. Pero la realidad es que deben tratarse con la debida seriedad que se merecen como cualquier otra enfermedad.

Aunque ser “workaholic” no signifique que estés sufriendo de una enfermedad mental que pueda perjudicarte de gravedad y requieras atención especializada de inmediata, sí significa que debes pedir ayuda para que logres comprenderte a ti misma(o) y entender por qué adquiriste esa adicción con el trabajo.

Ir a sesiones de terapia con un(a) profesional te ayudará a lograr en ti una estabilidad emocional y tomar mejores decisiones que no afecten tus relaciones interpersonales con seres queridos. Y más importante, no descuidar de ti.

Atrévete a hacer cosas nuevas o a retomar viejos pasatiempos

Por ser “workaholic” te la pasas postergando actividades con tu familia y/o amigos por interponer tu trabajo sobre ellos.

Así que empieza a darle equilibrio a tus días programando tiempo para realizar actividades diferentes, por ejemplo, hacer ejercicio. Ya sea que sólo salgas a caminar o decidas hacer deporte o ir al gimnasio. Y si decides realizarlo sola(o) o en compañía de algún familiar o de amigos.

También, otros hábitos que puedes agregar a tu día pueden ser adoptar pasatiempos como la lectura, escritura, jardinería, carpintería, repostería, en fin… lo que más te llame la atención hacer o que disfrutes mucho realizándolo.

Algo más que pudieras hacer es aprender cosas nuevas, como tomar un curso de idiomas, clases de baile o de cualquier tipo de habilidad artística o técnica de tu preferencia.

Realiza planes personales, no sólo profesionales

Las metas profesionales son muy importantes, sobre todo si nuestra intención es crecer, en especial en un lugar tan competitivo como lo es la Industria Manufacturera.

Sin embargo, las metas no sólo deben limitarse a lo profesional. También es importante tener metas personales. Y entre las metas personales, se debe tomar en cuenta planear actividades que nos ayuden a mantener la frescura en nuestro día a día. Así que, si eres workaholic, te recomiendo que pienses en ti y realices planes con la intención de complacerte, aunque sea un poco y de vez en cuando.

Hay muchas cosas que pudieras hacer, por ejemplo, planear un viaje, ya sea en solitario o acompañada(o) de la pareja, la familia o de un(a) amigo(a). Además, puedes planear visitar más lugares en tu ciudad, como ir a un museo al que nunca habías ido, o hablar con más frecuencia a seres queridos que tenías tiempo sin hablar por culpa de la rutina, y quedar para una salida a un lugar en específico.

La vida no gira alrededor del trabajo

Recuerda que, el trabajo es el medio para conseguir dinero a través de vender nuestro tiempo y habilidades a una empresa por un tiempo determinado a la semana, no es un estilo de vida.

Trabajamos para vivir, no vivimos para trabajar. Amar lo que haces en tu empleo, lo convierte en algo disfrutable. Sin embargo, dedicar la vida sólo al trabajo, tendrá como consecuencia que nos perdamos momentos valiosos de la vida junto a los seres amados.

Así que recuerda dedicar tiempo a ti. Consulta por ayuda, acércate a profesionales, a tus familiares y a tus amigos. Te aseguro que habrá personas dispuestas a darte aunque sea un poco de su tiempo.


Deja en los comentarios si te identificaste con el comportamiento de un(a) workaholic, y si alguno de estos consejos fue de utilidad para ti.


Lee también «5 Consejos profesionales que me hubiese gustado recibir antes».

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a El Rincón de las Cosas

y obtén la Mini Guía del Método Kakebo totalmente ¡GRATIS!


Respetamos tu privacidad